Conocemos como una lente a un objeto de vidrio o de cualquier otro material transparente que tiene la capacidad de refractar la luz, es decir, de desviar los rayos luminosos que proceden del rebote de las ondas en un objeto y formar una imagen diferente a través de la visión de la lente en nuestra retina.

Se diferencian dos tipos de lentes: cóncavas o convexas.

  • Una lente convexa o convergente es la que presenta un abultamiento por acumulación de material en el centro. La lente convexa también la conocemos como “lupa”, ya que aumenta las imágenes si situamos el cristal cerca del objeto pero el objeto se mostrará al revés si lo alejamos.
  • Las lentes cóncavas o divergentes, son la que están curvadas al contrario de las convergentes o convexas, es decir, si fuera una lente circular, su centro sería más fino que los extremos. Son lentes que producen imágenes irreales. Reflejan las ondas de los objetos pero nuestro ojo los percibe más cercanos de lo que verdaderamente se encuentran.

Gracias a estos efectos, podemos corregir los defectos en la visión humana con las gafas, que no son más que dos lentes montadas en una montura. Dependiendo de la enfermedad, miopía o hipermetropía, se utilizarán unas lentes u otras.